“SpaceX ya ha cambiado su enfoque hacia la construcción de una ciudad autogenerada en la Luna, ya que podríamos lograrlo en menos de 10 años, mientras que Marte tardaría más de 20 años”, escribió Elon Musk el domingo por la tarde a través de X.
“La misión de SpaceX sigue siendo la misma: extender la conciencia y la vida tal como la conocemos a las estrellas”, añadió. Must insinuó este cambio la semana pasada, en una extensa actualización que detallaba los planes de SpaceX para operar una constelación de un millón de satélites de centros de datos en la órbita terrestre.
Musk ha enfatizado que el nuevo plan simplemente retrasa un poco el cronograma. “Marte comenzará en 5 o 6 años, por lo que se realizará en paralelo con la Luna, pero la Luna será el enfoque inicial”, escribió el lunes por la mañana. En otra publicación reciente, afirmó que un vuelo tripulado a Marte podría tener lugar en 2031.
Si bien el enfoque en los asentamientos lunares es nuevo, SpaceX lleva unos cinco años trabajando en una misión lunar tripulada. En abril de 2021, la NASA anunció que había seleccionado a Starship como el primer módulo de aterrizaje tripulado de su programa Artemis, cuyo objetivo es establecer una presencia humana permanente y sostenida en la Luna y sus alrededores para 2030 aproximadamente.
Si todo va según lo previsto, Starship llevará astronautas a la superficie lunar por primera vez en la misión Artemis 3, cuyo lanzamiento se espera para 2028. Sin embargo, ese cronograma presupone el éxito de Artemis 2, que lanzará a cuatro personas alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra el próximo mes.

También presupone que Starship estará lista, lo cual ciertamente no se puede dar por sentado. El cohete gigante ha realizado 11 vuelos de prueba hasta la fecha, todos ellos suborbitales, por lo que aún quedan muchos aspectos de desarrollo por completar. Starship aún necesita superar una misión orbital, por ejemplo, y demostrar que puede reabastecerse fuera de la Tierra.
Sin embargo, hay al menos dos razones para cambiar el foco de SpaceX, que Elon Musk no ha mencionado. Las prisas de Estados Unidos por llegar de nuevo a la luna antes que China, y el empuje de su rival Blue Origin. La NASA se ha comprometido como muy tarde en alunizar en 2028, y la compañía de Jeff Bezos ha desvelado unos planes muy ambiciosos sobre el satélite de la tierra, donde espera asentarse antes que su rival, SpaceX.
Blue Origin también ha presentado una constelación de satélites de datos, TeraWave, aunque menos ambiciosa que la de Musk. Además, su cohete New Glenn ya ha entrado en servicio, y puede ser un duro rival del Starship. Para este año se espera el lanzamiento de la Blue Moon Mark 1 con el fin probar todos sus sistemas importantes. Blue Origin es contratista para llevar astronautas al Polo Sur lunar en Artemis V, donde debe alunizar con la Blue Moon antes de que finalice la década.






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