Northrop Grumman ha anunciado la firma con la USAF del contrato para la producción del tercero de los cinco lotes ya aprobados.
Cuando Donald Trump anunció hace seis meses que habían comprado más bombarderos invisibles “B-2 mejorados”, todo el mundo entendió “B-21”.
Ahora, Kathy Warden, consejera delegada de Northrop Grumman ha confirmado que la USAF firmó en diciembre el contrato para la compra del tercer lote de los nuevos bombarderos B-21 y adelantó un pago para el quinto lote. Estos cinco primeros lotes comprenden un total de 21 aviones, si bien la USAF y el Pentágono (el ahora denominado departamento de Guerra) mantienen en secreto casi todas las cifras del programa, incluido cuántos aviones componen cada lote.
La producción del tercer lote se ha contratado a tasa baja de producción. Término que define la producción en cantidades limitadas para pruebas y evaluación operacionales que sirvan para definir más adelante la producción y planear el aumento de esta hasta llegar a la denominada tasa completa, que es la que se espera mantener, y que, sin confirmación oficial, se estima en siete B-21 al año.
Warden, que hizo este anuncio durante la presentación de resultados de Northrop Grumman, no dio cifras económicas de esta operación.
Desde la USAF se ha señalado que su objetivo es el adquirir un mínimo de 100 de estos bombarderos invisibles; y la denominada “Ley del Gran y Hermoso Billete” implementada por Trump en el verano de 2025 sobre impuestos, créditos y deducciones federales para asegurar diversos gastos, incluye 4.500 millones de dólares para acelerar la producción del B-21. Warden señaló que espera que pronto se firme el acuerdo que defina como se va a llevar a cabo ese incremento de la tasa de producción.






Añadir comentario