Tras el anuncio de los resultados económicos de Airbus, su consejero delegado, Guillaume Faury ha dado su habitual rueda de prensa para comentarlos.
Guillaume Faury, consejero delegado de Airbus destacó que 2025 fue un año muy emocionante, caracterizado por “una muy fuerte demanda de productos y servicios para todas las empresas, tanto civiles como de defensa”; y señaló que el mayor reto fue la gestión de la cadena de suministro, con sus ya crónicos problemas desde la crisis del COVID.
Recordó que, en 2025, la familia A320, cuyo primer vuelo fue hace 39 años, se convirtió en el reactor de pasajeros más vendido, superando al Boeing 737. En el turno de preguntas afirmó que no está previsto desarrollar un modelo de la familia A320 con una capacidad superior a la del A321.

También se pronunció sobre los problemas de Pratt & Whitney con la familia GTF1000 de los A220 y A320neo. “Seguiremos trabajando duro para fortalecer nuestros derechos contractuales, que creemos que no son respetados en ese caso. Pero también sabemos que Prat & Witney se enfrenta un número de desafíos. No estamos contentos con el resultado, pero eso es lo que es hay”.
De cara al sucesor del A320, explicó que están realizando una gran cantidad de investigación en tecnologías. Que están en fase de pruebas de procesos de producción con materiales compuestos a alta tasa como requerirá un avión de este segmento, y que definió como de una gran complejidad. Lo mismo con el sistema propulsivo, que en función de lo que se elija, afectará de una forma u otra a la arquitectura del avión; pero que hay decisiones que no será necesario tomar hasta la próxima década.
AIRBUS DEFENSA Y ESPACIO
Sobre defensa y espacio explicó que “recogimos los frutos de la transformación de la división y capturamos el ‘momentum’ creado por el aumento de gastos de defensa en Europa y en el resto del mundo”.

Y evidentemente no pudo dejar de hacer referencia a la situación del FCAS. “En Airbus creemos que la necesidad europea de un ambicioso sistema aéreo de combate futuro no ha cambiado. Y también creemos que una ambición de esta envergadura solo puede alcanzarse mediante la cooperación, fomentando la interoperabilidad operativa y las sinergias del ciclo de vida para las fuerzas aéreas europeas. Pero el estancamiento de un único pilar no debe poner en peligro todo el futuro de esta capacidad europea de alta tecnología, que reforzará nuestra defensa colectiva. Si nuestros clientes lo solicitan, apoyaríamos una solución con dos cazas y nos comprometemos a desempeñar un papel de liderazgo en un FCAS reorganizado de este tipo, llevado a cabo mediante la cooperación europea”.
Confirmó que el problema está en el avión de combate y que los demás pilares (como se denomina a cada uno de los segmentos en que se dividió el programa FCAS/NGWS) siguen avanzando al régimen previsto. Por lo demás no quiso hacer muchos comentarios, “ya que corresponde a los clientes hacerlo”.
Eso sí, no hablando del FCAS/NGWS en concreto, sino sobre todo el segmento de la defensa, afirmó que “Europa no estaba gastando suficiente dinero en la defensa. Los datos están disponibles, no voy a profundizar en las figuras, hablamos de una gran cantidad”; y que “se está comprando demasiado fuera de Europa. Y además no de forma inteligente, en el sentido de que se compra demasiado fragmentado y no lo suficiente conjuntamente para las necesidades comunes”. Reafirmó que quieren “ser un jugador de defensa, en el avión, para el ciber, para los helicópteros, para el espacio, y para ofrecer los sistemas y las capacidades que Europa necesita, pero también para servir a los aliados y a los partidarios de Europa”. Con ello estimó que el negocio de defensa de Airbus seguirá creciendo a un ritmo similar a como lo hace el comercial, y que durante los próximos cinco años se seguirá manteniendo la relación de 80 por ciento civil, 20 por ciento militar que tiene Airbus hoy en día.
2026 un año muy español para Airbus
En 2026 Airbus, especialmente la parte de defensa tendrá una destacada presencia en España y con el Ejército del Aire y del Espacio.
Está previsto: El primer vuelo y entrega de un Eurofighter Halcón (segunda mitad del año); la primera entrega de un C295 MSA (en el verano); y el primer vuelo y primeras entregas de los C295 que sustituirán a los C-212 y CN-235 (a finales de año).

Además, comenzará la producción de los 13 H135 para el Ejército del Aire y del Espacio y la Armada, cuya entrega está prevista desde 2027.
También, el primer vuelo del Airbus A350F, en el que España participa, además de con los elementos para todo A350, con el diseño y producción de la compuerta de carga en la cubierta principal.
Otro proyecto de gran importancia es la creación de un campeón europeo de la industria espacial para garantizar la competitividad europea mediante la fusion de las divisions espaciales de Airbus, Leonardo y Thales, en lo que respecta a actividades de satélites y servicios espaciales, sigue Adelante, según confirmó Faury, y se va avanzado en los diferentes pasos legales para conseguir los permisos necesarios, y se hará “lo antes posile”. También confirmó que Bromo, el nombre que ha transcendido, no será el de la nueva empresa. Es solo un nombre en clave para referirse a ella durante el procese de creación y aprobación. Faury afirmó que todavía no se ha decidido el nombre que se adoptará.
Sobre las previsiones para 2026, “asumiendo que no haya disrupciones adicionales al comercio global o a la economía mundial, el tráfico de aire, la cadena de suministros y sus operaciones internas y la capacidad de ofrecer productos y servicios”, el objetivo de Airbus es entregar unos 817 aviones comerciales (793 finalmente en 2025), con un EBIT de 7,5 millones de euros (7,1 millones en 2025). Además pondrán el foco en la calidad, la integridad, la complejidad y la seguridad después de los problemas del computador y de los paneles de los A320.






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