El 28 de marzo de 2026 a las 10:14 CET, un cohete Electron de Rocket Lab puso en órbita los dos primeros satélites de demostración Celeste de la Agencia Espacial Europea (ESA). Supondrán una capa complementaria en órbita terrestre baja (LEO) para mejorar la fiabilidad de Galileo en la navegación por satélite europea.
Esta primera misión incluye los satélites demostradores IOD-1 e IOD-2, que permitirán iniciar la fase de demostración tecnológica en órbita. Celeste es el programa estratégico de la ESA para añadir una capa de navegación en la órbita terrestre baja (LEO) que complemente a Galileo y EGNOS, con el objetivo de mejorar la precisión, resiliencia y seguridad de los servicios de posicionamiento, navegación y sincronización de tiempo (PNT) en Europa. El demostrador en órbita (IOD) es el primer hito del programa y permitirá validar en vuelo tecnologías clave de LEO-PNT antes de su posible despliegue operativo en el futuro.
Estos satélites operarán en una órbita cuasi polar a aproximadamente 510 kilómetros de altitud y transmitirán señales de posicionamiento, navegación y temporización (PNT) en bandas L y S. Además de la validación de tecnologías críticas, estos primeros demostradores permitirán realizar experimentos específicos con un solo satélite, reduciendo riesgos antes de avanzar hacia configuraciones más complejas. Entre las tecnologías que se evaluarán figura un reloj atómico miniaturizado integrado en uno de los satélites.
Presencia de la industria española
La fase Celeste IOD se está llevando a cabo en paralelo por dos consorcios europeos y comprenderá un total de 11 satélites más uno de reserva. Como uno de los contratistas principales, GMV es responsable de la misión completa de extremo a extremo, incluida la definición y el diseño del sistema, los segmentos espacial y terreno, el segmento de usuario y las operaciones, para seis de los satélites demostradores.

El programa Celeste moviliza además a varios actores de la industria espacial europea responsables de diferentes segmentos del sistema. Entre ellos figuran empresas como OHB, encargada de la plataforma y la carga útil de uno de los microsatélites de demostración, y Alén Space, responsable de una plataforma CubeSat de 12 unidades.
Asimismo, GMV participa en el desarrollo de cargas útiles para algunos de los satélites de demostración, mientras que Thales Alenia Space asume el papel de contratista principal en otra de las plataformas microsatélite. Por su parte, Deimos Space se encarga de una de las plataformas y GomSpace participa en el desarrollo de otra plataforma CubeSat.
El presupuesto de la fase inicial para la misión Celeste, para la constelación de 11 satélites cuya vida útil está entre cinco y siete años, es de 200 millones de euros. Para la segunda fase, la inversión está prevista incrementarse hasta los 500 millones de euros.
La fase posterior del programa contempla el despliegue de un conjunto más amplio de demostradores avanzados, con ocho satélites adicionales distribuidos en dos grupos de cuatro. Estos vehículos operarán a unos 560 kilómetros de altitud y permitirán realizar experimentos con múltiples satélites simultáneamente, un paso esencial para demostrar servicios de navegación completos.
En esta segunda fase, las plataformas incluirán satélites microsatélite de aproximadamente 100 kilogramos, así como CubeSats de 12 y 16 unidades. Las configuraciones permitirán transmitir señales en múltiples bandas —incluidas L, S, C y UHF— y probar comunicaciones bidireccionales.






Añadir comentario