Japón no quiere retrasos en la puesta en servicio de GCAP, el avión de nueva generación que está desarrollando con el Reino Unido e Italia. Esto pude afectar a la entrada de nuevos socios, algo que Tokio podría no ver conveniente.
En este sentido, los japoneses trabajan para acelerar la colaboración trinacional con el Reino Unido e Italia en la producción de aviones de combate GCAP, a pesar de los retrasos fiscales y contractuales reportados, que probablemente no retrasarán el despliegue de los objetivos en 2035.
Esta medida se produce mientras el partido gobernante avanza en sus esfuerzos para flexibilizar las estrictas restricciones a la exportación de equipos y armamento de defensa. El gobierno aún no ha revelado cómo planea superar los obstáculos fiscales, pero se espera que la Dieta Nacional, la legislatura japonesa, apruebe las asignaciones para los aviones este mes.
En el proyecto de aviones de combate de nueva generación, se ha producido un retraso en el contrato entre los tres gobiernos, representados por la Organización Gubernamental Internacional GCAP, y la empresa conjunta del sector, Edgewing, que representa a los contratistas nacionales BAE Systems, Leonardo y Japan Aircraft Industrial Enhancement Co. Ltd., una empresa propiedad de Mitsubishi Heavy Industries y la Sociedad de Empresas Aeroespaciales Japonesas. Edgewing debía obtener su primer contrato de diseño para finales de 2025, pero el contrato se ha visto retrasado por el retraso en la entrega del Plan de Inversión en Defensa Británico, que debía contener la financiación necesaria.
El GCAP es el proyecto de defensa más costoso de Japón y su primer acuerdo internacional de coproducción con aliados europeos. Los informes indican que los costos se han triplicado, pero no está claro si el gobierno japonés, bajo la dirección de la primera ministra Sanae Takaichi, aumentará el presupuesto de este año para el GCAP, previamente asignado a 700.000 millones de yenes (3.840 millones de euros) para investigación y desarrollo inicial desde 2023 hasta 2027.
Hay rumores de que Alemania podría estar dispuesta a unirse al GCAP, pero los detalles se mantienen en secreto. La postura de Japón sobre la participación alemana se verá afectada por numerosos factores, según los expertos, pero en Tokio existe una gran preocupación de que la incorporación de un nuevo actor pueda retrasar el desarrollo por lo que probablemente consideraría indeseable la participación de nuevos actores.






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