Defensa

La industria de defensa se juega su supervivencia en los próximos cinco años

Jorge Domecq, director de la Agencia Europea de Defensa, ha desvelado hoy en Madrid la hoja de ruta de la estrategia común de defensa europea, en el marco de un encuentro organizado por el Foro Nueva Economía, con el patrocinio de la patronal TEDAE.

Más Europa de la defensa pero más colaboración y eficiencia en los costes. Este ha sido, básicamente, el argumento expuesto por el director de la Agencia Europea de Defensa, el español Jorge Domecq, en un encuentro organizado por el Foro Nueva Economía con el patrocinio de la Asociación Española de Tecnologías de Defensa, Aeronáutica y Espacio -TEDAE-.

El momento elegido para el encuentro no ha sido arbitrario. Mientras Domecq desgranaba la hoja de ruta de la nueva política de Defensa en Europa, articulada a través de tres instrumentos: el fondo europeo de Defensa, la Cooperación Estructurada Permanente en materia de Defensa y la revisión anual de la Defensa, el ministro español de Hacienda, Cristóbal Montoro, presentaba en el Parlamento los presupuestos 2018, entre los que se encuentra la partida destinada al ministerio de Defensa.

Jorge Domecq ha querido dar un mensaje de claridad ante un aforo completo, en el que se encontraban los representantes de las principales industrias de de defensa de nuestro país, como Fernando Alonso, presidente de Airbus Group en España, distintos secretarios de Estado, miembros del parlamento nacional y regional de Madrid y del Ejército español.

El principal mensaje de Domecq ha sido que nos encontramos en un momento definitorio para la defensa en Europa. «Hay que crear una defensa europea con autonomía estratégica, sin competir con la OTAN, puesto que no nos lo podemos permitir económicamente, y porque muchos miembros de la Unión Europea son de la OTAN«, ha explicado el director de la Agencia Europea de Defensa.

El español al frente de la Agencia ha argumentado que este momento decisivo para la estrategia europea de defensa se ha producido por varios motivos. En primer lugar, ha explicado: «Un 74 por ciento de la población europea opina ahora que la defensa en Europa es una prioridad.»

Y este cambio en la opinión pública, ha continuado, se ha debido a una  percepción distinta de la seguridad en Europa, por el terrorismo y la situación internacional. El director de la Agencia Europea de Defensa ha ido más allá, para explicar que los nuevos desafíos en materia de seguridad,  ningún país puede enfrentarlos en solitario. En este sentido, ha continuado, Europa no tiene un problema de recursos de Defensa, sino de utilización y explotación de los mismos, explicando que cada país es una isla en esta materia.

La Unión Europea es la segunda potencia militar del mundo tanto en gasto como en medios, pero le problema es que hasta ahora, ha explicado Domecq, la defensa en Europa se ha entendido como un reino de taifas, en el que cada país tomada sus decisiones, de gasto y capacidades, y ahora se dan las circunstancias para el cambio.

«Europa es la segunda potencia militar del mundo, sólo por detrás de Estados Unidos, no sólo en gasto, sino también en medios, con más de 2.000 cazas de combate, o  5.000 tanques. No es un problema para la defensa europea la falta de medios sino cómo se utilizan los mismos.»

Entre los problemas que ha identificado el director de la EDA se encuentra, por ejemplo, la diversidad de plataformas para un mismo sistema. Por ejemplo, ha añadido, hay cuatro carros de combate diferentes frente a un sólo en Estados Unidos, seis tipos de fragatas frente a una en la primera potencia mundial en materia de defensa.

Como conclusión, ha apuntado, en Europa lo que hay es una necesidad absoluta de gastar mejor en defensa y, sobre todo, juntos.

Entre los motivos de preocupación para la defensa en Europa Domecq también ha señalado el importante recorte en materia de inversión en I+D que se produjo en Europa entre 2006 y 2016, con una reducción en este apartado de más del 22 por ciento, y sólo un 8 por ciento de la inversión en esos años se destinó a programas de colaboración.

«Sin una política de I+D en los presupuestos de defensa, difícilmente tendremos una base industrial competitiva.»

Europa apuesta por la colaboración

En este sentido Domecq ha incidido en que el futuro de la defensa europea, y la supervivencia de su industria, pasa por la colaboración entre países y por nuevas fórmulas de explotación de los recursos conjuntos.

Ha explicado que los nuevos fondos destinados a defensa en Europa, como los distintos organismos encargados de la definición de una política común de defensa, primarán ante todo la colaboración.

Respecto a la EDA ha añadido en en este nuevo escenario europeo que tiene la responsabilidad de definir las capacidades que tiene que desarrollar la Europa común de la defensa, y también, y más importante para la industria, será el foro de elección para el desarrollo de esas capacidades y, tercero como operador central para asegurar que las políticas europeas en innovación y tecnología beneficien también al sector de la defensa.

Jorge Domecq se ha extendido en los instrumentos que ha articulado Europa para conseguir el objetivo de una mayor cooperación, como el fondo europeo de defensa, o: «la revisión anual de defensa, que va a suponer que vamos a revisar los planes de defensa de los distintos países, y vamos a escanear todos los planes nacionales para ver donde hay posibilidades de llevar adelante posibles cooperaciones, el primer informe en este sentido lo presentaremos a los ministros de defensa en el mes de noviembre. Y el segundo el PESCO, que ha llevado este año a lanzar 17 nuevos proyectos en cooperación. Pero el PESCO va más allá, significa que 24 países europeos se han comprometido a invertir juntos, a planificar juntos, a operar sistemas de forma conjunta y al desarrollo de nuevas capacidades.»

Todo ello, ha explicado, bajo la perspectiva de la colaboración y las necesidades conjuntas, además de asegurar el futuro de la industria europea, definiendo capacidades estratégicas clave. En este sentido Domecq ha puesto en valor el memorando de entendimiento -MOU por sus siglas en inglés, firmado el pasado mes con el Banco Europeo de Inversiones,  para destinar 6.000 millones de euros a financiar proyectos cooperativos de defensa en Europa.

España, papel relevante en la defensa de Europa

Respecto al papel que ocupa España en Europa en materia de defensa, el director de la EDA ha explicado que nuestro país juega un papel destacado. Por ejemplo, ha explicado, España es el primer contribuyente a misiones en el exterior.

España es además uno de los cuatro países europeos que forma parte de la OTAN, la Unión Europea, la OCCAR y uno de los cuatro países que lidera la Estructura de Cooperación Permanente de Defensa, PESCO. Esto significa que hay que hacer una apuesta por la inversión en Defensa, ha añadido Domecq, afirmando que en 2016 el 25 por ciento de las compras de sistemas de defensa en España han sido en programas en cooperación.

Además, España ha sido el segundo país más beneficiado en financiación en programas del fondo europeo de Defensa. Domecq también ha puesto de manifiesto el liderazgo español en comunicaciones satelitales o en el programa del drone estratégico EuroMale.

Todo ello, ha concluido Domecq, abre un abanico importante de posibilidades en programas de cooperación que España debe aprovechar, como por ejemplo, en la seguridad de los sistemas de aprovisionamiento.  El mensaje a la industria española ha sido también claro, las empresas deben abrirse a colaborar con otras empresas europeas para aprovechar esta nueva etapa decisiva en la política europea de defensa.


EL FUTURO AVIÓN DE COMBATE PUEDE SER UNO DE LOS PROGRAMAS DE PESCO

Jorge Domecq ha querido mandar un mensaje claro en el encuentro sobre defensa del Foro Nueva Economía patrocinado por TEDAE. La política de defensa en Europa ha cambiado y los principales organismos responsables de la misma apuesta por programas en colaboración.

Ha sido especialmente claro el mensaje de que Europa no tiene un problema de recursos, sino de la forma en que gasta estos recursos. Así, ha apostado por un futuro como el que vaticinan iniciativas como la flota multinacional MRTT, MMF por sus siglas en inglés, acuerdo firmado por Holanda, Luxemburgo, Noruega, Alemania y Bélgica para la compra y operación conjunta de aviones Airbus A330 MRTT, que se traduce a día de hoy en la compra de ocho aviones, que serán entregados entre 2020  y 2024, y estarán basados en Eindhoven. Así, ha recomendado a España que sería positivo la adquisición de este sistema de reabastecimiento en vuelo para aportarlo a esta flota multinacional.

Otra pista que ha dado respecto al futuro ha sido sobre el FACS – Futuro sistema de combate europeo- que incluyeron Francia y Alemania en su agenda de cooperación, y del que no ha descartado que se pueda convertir en uno de los programas de la Estructura Permanente de Cooperación en Defensa, o PESCO. También se ha referido a un sistema conjunto europeo de entrenamiento de pilotos.

En definitiva, ha explicado el director de la Agencia Europea de Defensa, estos programas y otros son claves para la supervivencia de la industria europea de la defensa en un plazo relativamente corto, cinco años, ha vaticinado Jorge Domecq.


 

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies