Espacio

Defensa última la adhesión de España al programa francés de satélites espía CSO

El ministerio de Defensa español lleva más de dos años negociando con Francia los términos de su adhesión al programa CSO, el relevo de los satélites espía ópticos Helios 2.

El ministerio de Defensa español y, en concreto, la secretaría de Estado de Defensa y la Dirección General de Armamento y Material, están a punto de cerrar las negociaciones para suscribir el acuerdo de adhesión de España al programa de satélites espía ópticos CSO (Composante Spatiale Optique) desarrollado por Francia.

Las negociaciones entre los ministerios de Defensa español y francés han estado atascadas por dos razones principales. Por un lado, por la falta de apoyo político para dotar de recursos económicos a la renovación y mejora de las capacidades aportadas por el sistema satelital Helios 2, cuya operatividad llega a su fin.

En segundo término, por la firme voluntad española de que las imágenes radar del satélite espía Paz sean una parte de la contraprestación al importante desembolso económico que debe efectuar España por acceder al programa CSO ‒superior a los 150 millones de euros‒, algo que no ha quedado desbloqueado hasta que Paz ha entrado oficialmente en servicio, lo que ocurrió el pasado 10 de septiembre.

Francia ha modificado la gobernanza de su nueva constelación de satélites espía y la participación de terceros países, como es el caso español, se establecería a través de un acuerdo bilateral entre estados. El resultado sería que, en caso de consumarse la adhesión al programa CSO, España no sería socio propietario del sistema en el porcentaje de su contribución financiera, que sería semejante a la de Helios 2, que es del 2%.

El único propietario de CSO es el gobierno de París que, a cambio de adherirse al programa, el ministerio de Defensa español gozaría de derechos de programación, recepción y explotación de imágenes ópticas de muy alta y extrema resolución en unas cantidades que, por el momento, son secretas.

La constelación CSO estará integrada por una constelación de tres satélites que aportarán mejoras significativas en términos de precisión, calidad y tiempo de revisita de objetivos respecto al sistema espacial Helios 2 actualmente en servicio, cuyos dos ingenios en órbita ‒Helios 2A y Helios 2B‒ concluirán su vida operativa en el horizonte de 2020.

El contratista principal es Airbus Defence and Space France, que construye los CSO en su sede de Toulouse. Con una masa al despegue en el entorno de las 3,5 toneladas y dotados con sensores ópticos de nueva generación puestos a puntos por Thales Alenia Space France, los nuevos espías serán capaces de obtener imágenes de muy alta resolución (VHR) o extrema alta resolución (EHR) por debajo de los 20/30 centímetros.

El actual calendario de lanzamientos prevé que CSO-1 sea puesto en órbita a finales de 2018 o principios de 2019, CSO-2 a lo largo de 2019 ‒ambos por cohetes rusos Soyuz desde la Guayana francesa‒ y CSO-3 en 2021 mediante el nuevo lanzador europeo Ariane 6.

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