Espacio

Primer lanzamiento espacial chino desde una plataforma naval

China ya cuenta con cinco bases de lanzamiento espacial, la última de todas ellas emplazada sobre una plataforma flotante marítima semi-sumergible y móvil, que se puede desplazar hasta las costas de cualquier país bajo el marco de influencia de Pekín para llevar a cabo despegues al espacio.

Sin denominación oficial conocida hasta el momento y del tamaño de un gran campo de fútbol, su puesta en servicio tuvo lugar el 5 de junio desde el mar Amarillo, desde la posición 34,9º Norte, 121,2º Este, situada entre las aguas territoriales chinas y la península de Corea.

 

El vuelo inaugural lo llevó a cabo un cohete CZ-11H, un pequeño vector de cuatro etapas propulsado por motores de combustible sólido, cuya misión ha consistido en posicionar en órbita baja siete satélites, cinco de ellos comerciales.

El CZ-11H es una versión del CZ-11 desarrollado por la Academia China de Tecnología de Lanzadores o CALT (Chinese Casting Technology Academy), una filial de la corporación espacial industrial estatal CASC. La adición de la letra “H” al lanzador hace referencia al lugar de despegue, Haiyang, que en mandarín significa océano.

La familia del CZ-11 son lanzadores de nueva generación derivados del misil balístico intercontinental (ICBM) Dong Feng 31 ‒más conocido como DF-31 o CSS-9‒, cuyo desarrollo comenzó en 2012 y su vuelo inaugural data del 25 de septiembre de 2015.

Miden 20,8 metros de largo, 2 de diámetro, pesan alrededor de 58 toneladas y tienen un empuje al despegue de 120 toneladas. Por su origen militar, estos cohetes han sido calificados como “de reacción rápida”, en el sentido que su campaña de lanzamiento es reducida y se estima que en poco más 24 horas el cohete está preparado para despegar.

 

Por lo que se conoce, el CZ-11H tienen capacidad para situar un máximo de 400/500 kilos en órbita baja a 700 kilómetros de altura, suficiente para satisfacer las necesidades del segmento de pequeños satélites del mercado doméstico e internacional.

Las autoridades espaciales chinas han mantenido el modo de despegue del DF-31, ya que el CZ-11H lo efectúa desde un contenedor portátil cilíndrico en cuyo interior figura un gas que, al expandirse, impulsa el cohete al exterior. Una vez en el aire, se enciende el motor de la primera etapa y sigue la secuencia de propulsión habitual de cualquier cohete.

La plataforma de lanzamiento ha sido construida por China International Marine Containers (CIMC), el principal productor de contenedores del mundo. Y, al tratarse de un despegue desde el mar, la mayor parte de las conexiones antes del despegue entre el lanzador y el centro de control de Taiyuan se han efectuado por vía inalámbrica, a diferencia de lo establecido para el resto de lanzadores espaciales chinos.

Una novedad que introduce el CZ-11H es que la marca china de automóviles Wey ha aprovechado el lanzamiento para realizar una campaña publicitaria, inscribiendo su marca en un lado de la cofia, junto al nombre del cohete: CZ-11 Wey.

El interés de las autoridades chinas por disponer de capacidad de lanzamiento espacial desde un emplazamiento móvil en el mar es triple. Por un lado, permite a los técnicos aumentar la capacidad de carga útil de un cohete, al aprovechar la velocidad de rotación de la Tierra cuando el lugar de despegue se encuentra en las cercanías del ecuador.

En segundo término, los vuelos desde una gran barcaza en el mar permiten introducir mejoras en aquellas misiones de satélites pequeños que requieren alcanzar órbitas específicas, por ejemplo, de baja inclinación pero con una alta tasa de revisitas. Y, en tercer lugar, un fallo en el despegue minimizaría los efectos sobre la población, ya que la trayectoria ha sido diseñada para los restos de una posible explosión fortuita o controlada caigan sobre el mar.

Las siete plataformas que viajaban en el vuelo del CZ-11H eran los satélites Bufeng-1 A y B, dos ingenios fabricados por la corporación CASC para detectar y analizar los campos de viento sobre el mar. La pareja Tianxiang 1 y 2, desarrollados por CETGC, una importante empresa china de electrónica, para ensayar el enlace de datos entre satélites en banda Ka. Los otros tres pequeños pasajeros eran el satélite óptico Jilin-1-03A y los CubeSat 6U Xiaoxiang-1-04 y Tianqi-3.

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