En respuesta a una pregunta del senador Aniceto Armas del Grupo Parlamentario Plural, el gobierno señala que no tiene intención de cerrar Cuatro Vientos, y que el aeropuerto de El Álamo sigue en estudio.
El 24 de febrero, el senador Aniceto Armas del Grupo Parlamentario Plural remitió por escrito una serie de preguntas al Gobierno sobre el aeropuerto de Cuatro Vientos y el propuesto aeropuerto privado de El Álamo/Casarrubios.
Estas eran: ¿Existe la intención de AENA de cerrar el aeropuerto de Cuatro Vientos y trasladar las casi setenta mil operaciones a otro aeropuerto como podría ser Casarrubios en una colaboración público-privada?
¿Está previsto cerrar el aeropuerto de Cuatro Vientos por el nuevo desarrollo del Barrio Campamento porque pueda afectar a la seguridad de los vecinos o no hay sobrevuelos aunque sea de aviones ligeros?
¿Caso de cierre de Cuatro Vientos piensa AENA comercializar esos terrenos para nuevos desarrollos de viviendas públicas o privadas? ¿se puede aplicar el derecho de reversión de esos terrenos como ya ha pasado en otros sitios si los fines de estos terrenos son distintos a los iniciales?
¿Qué opina el Ministerio de Transportes de que haya un segundo aeropuerto en Madrid conocido como Proyecto del Aeropuerto Madrid Sur? ¿va a poner alguna pega a ese desarrollo ya sea privado o de la Comunidad de Madrid?
¿La ampliación prevista de Barajas será suficiente para Madrid o se necesita un segundo aeropuerto como alega Madrid Foro Empresarial entre otros? ¿en qué estudios formales y publicables se apoya el Gobierno en su respuesta?
Ahora, dichas preguntas han sido respondidas, señalándose que “Aena no contempla el cierre del aeropuerto de Madrid-Cuatro Vientos ya que sus infraestructuras e instalaciones permiten atender la demanda existente de vuelos de aviación general y formativos, además de dar también servicio a aeronaves institucionales (Policía, DGT, etcétera)”.
Recordemos que ya en 2006, el entonces alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón propuso el cierre del aeropuerto y base aérea de Cuatro Vientos y su “traslado” al aeródromo de Casarrubios (cuya pista y parte de instalaciones están en Madrid y otra parte, como los hangares en Toledo. Este traslado incluía toda la parte civil, escuelas, y centros de mantenimiento, mientras que la base aérea y maestranza se trasladarían a Getafe o Torrejón.
Entonces Ruiz Gallardón llegó a proponer recalificar los terrenos de Cuatro Vientos para construir viviendas en ellos, e incluso se llegó a publicar una imagen de como quedaría la transformación, con la torre de señales de Cuatro Vientos, la torre de control más antigua de España, en una glorieta. Mientras, desde la Comunidad de Madrid, Ignacio González, entonces vice presidente de la misma, apostaba por construir en parte de esos terrenos un gran parque forestal.
Por entonces se defendía también la construcción en Campo Real de un segundo aeropuerto para Madrid, el cual fue finalmente descartado por interferir con los aterrizajes y despegues en el de Barajas.
Junto a esa “mudanza” a Casarrubios se promocionaba una ampliación de este para construir un segundo aeropuerto comercial para Madrid como alternativa y apoyo al de Madrid-Barajas. La ampliación del mismo, con una nueva pista adecuada al uso de reactores comerciales, y plataforma y terminales estarían en terrenos de Madrid.
Además, ese plan contaba con el apoyo del ministerio de Fomento, entonces encabezado por Magdalena Álvarez y del grupo del PSOE en la Asamblea de Madrid, cuyo portavoz entonces era Rafaél Simancas.

En las respuestas también se indica que la seguridad de las operaciones en Cuatro Vientos está asegurada: “La operativa del aeropuerto, las infraestructuras y las operaciones aeronáuticas que se desarrollan en el mismo se encuentran sometidas a un estricto marco normativo en materia de seguridad operacional, tanto europeo como nacional, supervisado por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), conforme a lo previsto en la Ley 21/2003, de 7 de julio, de Seguridad Aérea”.
En relación con el desarrollo del aeródromo de Casarrubios se señala que “el aeródromo ubicado en Casarrubios-El Álamo, que es de titularidad privada, se informa de que, tras la solicitud presentada por el promotor, dicha propuesta se encuentra actualmente en fase de análisis e informe por parte de los organismos competentes”. Ese análisis lleva en marcha cerca de 20 años, relanzándose de vez en cuando la idea del nuevo aeropuerto pero sin cambios reseñables.
Sobre Madrid-Barajas se recuerda la existencia del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA), y que en el que está en proceso de aprobación para el periodo 2027-2031 se incluyen “actuaciones de importante calado […] con el objetivo de dar respuesta a la evolución prevista del tráfico aéreo y a los nuevos retos del sector durante los próximos años”.






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