Sophia Space, una startup de computación orbital, y SLI, una empresa de arrendamiento de activos espaciales, han llegado a un acuerdo de financiación de activos por valor de 300 millones de dólares, según anunciaron hoy ambas compañías.
Bajo este esquema, SLI financiaría la construcción de una constelación de 10 satélites de computación en el borde de la red (“edge computing”), vinculada a hitos de fabricación y lanzamiento. La compañía asumiría la propiedad tras la aceptación en órbita y los arrendaría a los clientes de Sophia.
Ambas empresas apuestan a que el sector espacial está entrando en su era de capital de infraestructura. En consecuencia, recurren a las mismas herramientas financieras que impulsaron la aviación y el transporte marítimo.
Sophia y SLI establecieron este marco de 300 millones de dólares, que abarca 10 naves espaciales TILE, mediante una carta de apoyo no vinculante. SLI sería propietaria de los satélites bajo un contrato de arrendamiento operativo a largo plazo.
Los lanzamientos podrían comenzar en 2028. La constelación completa ofrecería una capacidad equivalente, según la empresa, a 240 servidores de última generación para computación en el borde. Serían los clientes de Sophia, y no la propia Sophia, quienes arrendarían los satélites.
La estructura de arrendamiento transforma una compra de capital en un gasto operativo para los compradores de servicios de computación orbital. De esta forma proporcionan a Sophia una vía de pago que ofrecer a sus clientes potenciales.
El acuerdo marco solo se hará efectivo una vez que Sophia cierre su ronda final de financiación. La empresa ha recaudado 22 millones de dólares, tras una ronda semilla de 10 millones en febrero y una ronda de financiación SAFE de 7 millones en junio. Tampoco hay clientes que se hayan comprometido aún a un arrendamiento. Conseguir cerrar acuerdos con esos compradores, reconoció, es responsabilidad de Sophia.
Desde 2023, SLI ha ido avanzando desde las estaciones terrestres hasta la órbita, con una cartera de acuerdos de arrendamiento. El pasado mes de diciembre, SLI firmó un acuerdo no vinculante para adquirir dos satélites geoestacionarios (GEO) a AscendArc, valorados en más de 200 millones de dólares, y arrendarlos a operadores.
Entre los acuerdos previos de SLI figuran una estación terrestre en el Ártico y 10 antenas adquiridas a Microsoft. Ambos activos fueron arrendados a RBC Signals.






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