Defensa Organizaciones internacionales

Indra prueba con éxito el primer prototipo de Centro de Operaciones Marítimas Europeo

La prueba del prototipo se ha llevado a cabo durante un ejercicio naval de las armadas de Italia, Francia, Grecia, Portugal y España, con la participación de cinco buques, varios aviones y nueve drones.

La compañía española Indra ha liderado el desarrollo del primer prototipo de este Centro de Operaciones Marítimas, que aporta nuevas capacidades de Mando y Control, que Indra ha desarrollado en colaboración con la italiana Leonardo. Los ensayos se han realizado en el marco del programa I+D Ocean 2020, financiado por la UE.

Durante las pruebas, el Centro de Operaciones Marítimas, que está ubicado en las instalaciones de la Agencia Europea de la Defensa (EDA) en Bruselas, facilitó la coordinación y la toma de decisiones conjunta y multiplicó la capacidad de vigilancia y conciencia situacional de las cinco Armadas que participaron, incluida la española.

Indra es una de las empresas con más peso en este proyecto en el que participan 42 empresas y organizaciones de 15 países, coordinadas por Leonardo. Con un presupuesto de 35 millones de euros y una duración de tres años.

Se trata, explican desde Indra, de uno de los proyectos más importantes de la Acción Preparatoria de la UE, un programa que sirve de campo de pruebas y antesala del Fondo Europeo de Defensa que se activará en 2021 y que destinará 3.500 millones de euros a investigación en defensa en siete años.

ASÍ FUE EL ENSAYO

Cinco buques, varias aeronaves, y nueve drones —aéreos, de superficie y submarinos— han operado durante dos días en las aguas del Golfo de Taranto (Italia). El objetivo fundamental del ensayo ha consistido en probar la siguiente generación de tecnologías que reforzará la vigilancia de las conocidas como aguas azules, las más alejadas de la costa y las más difíciles de controlar debido a su enorme extensión.

“Las pruebas reprodujeron el ataque asimétrico de una lancha rápida dotada de armamento anti-buque. Se persiguió y apresó además en alta mar un buque de colocación de minas y se recuperaron y desactivaron los explosivos colocados en el lecho marino”, informa la compañía en un comunicado.

El nuevo Centro de Operaciones Marítimas, en el que se integró el sistema iMare de Indra, actuó como nodo de todo el despliegue, integrando de manera muy relevante la red de vigilancia marítima MARSUR en su concepto de operación.

Cada buque mantenía contacto, bien por satélite o mediante avanzados enlaces de comunicaciones seguras, con su centro de mando nacional, que a su vez se conectó con el nuevo el centro de mando en Bruselas.

El nuevo centro demostró su capacidad para procesar los datos recibidos y devolver a los cinco centros de control nacionales una imagen única y común, mucho más precisa, de la situación en el mar. Ofreció además herramientas al personal en Bruselas para respaldar la toma de decisiones y que pudiesen interactuar desde allí en tiempo real con los buques desplegados.

Además de probar el nuevo centro, el helicóptero no tripulado Pelícano de Indra operó de forma integrada con los sistemas del navío movilizado por la Armada española para el ejercicio. Las  cámaras del UAV de Indra permitieron vigilar objetivos a muchos kilómetros de distancia.

Tras superar estas primeras pruebas de mar, el programa Ocean 2020 encara ahora una siguiente y última demostración que se llevará a cabo el próximo año en el Mar Báltico. 

 


EL NEGOCIO DE DEFENSA DESPEGA CON EL FCAS

Indra lleva años posicionándose como uno de los actores principales del sector de la defensa en Europa. El espaldarazo definitivo en su estrategia de convertirse en un líder a nivel europeo se ha producido tras la decisión del Gobierno español, a través del ministerio de Defensa, de seleccionar a Indra como el coordinador nacional de la participación española en el desarrollo del Futuro Sistema de Combate Aéreo –FCAS-, el mayor programa conjunto europeo de Defensa, como explica la propia compañía, “y el más ambicioso en términos de desarrollo tecnológico en el continente”.

La división de defensa de la tecnológica española, dirigida por Ignacio Mataix, participa además  en 9 consorcios del EDIDP (European Defence Industrial Development Programme) y actúa como coordinador en 3 de los 5 liderados por España, entre otros el programa PESCO para el Mando y Control Estratégico, probablemente el más importante de todos ellos, en el que participan España, Italia, Alemania, Francia, Luxemburgo y Portugal. “Tanto la EDIDP como la PESCO son dos instrumentos clave dentro de la estrategia de la UE para impulsar la cooperación en Defensa”, añade Indra en un comunicado.

El histórico de Indra en el negocio de defensa pasa por su participación en programas estratégicos europeos como  el Eurofighter, A400M, NH90, Meteor o ESSOR, y en otros no europeos y del entorno de la OTAN como el ESSM, FLEPS, ACCS, entre otros.

En el ejercicio 2018, Indra tuvo unos ingresos de 3.104 millones de euros, su plantilla sumó 43.000 empleados, con presencia local en 46 países y operaciones comerciales en más de 140 países. El negocio de defensa y seguridad supuso el 18 por ciento de las ventas totales de Indra en 2018, con una disminución del 4 por ciento respecto a las cuentas del año anterior, que la compañía atribuyó a la disminución del programa Eurofighter.


 

Esther Apesteguía

1 comentario

Haz click aquí para escribir un comentario

  • INDRA fue condenada en agosto de 2018 a pagar una multa de 13’5 millones de euros por ser la cabecilla de un cartel de empresas cuyo objetivo era conseguir de manera ilegal los contratos sacados a concurso por la Administración Pública española.
    La UDEF de la Guardia Civil, en le curso de sus investigaciones sobre la llamada «Trama Púnica» advirtió la estafa cuyos efectos, desde 2011, llevan sufriendo todos los españoles.
    El software de INDRA ha sido comprado por Hacienda, Seguridad Social, SEPE, Servicios de Empleo autonómicos, etc.
    Aunque condenada por estafa a la Administración Pública, ésta no le ha prohibido volver a participar en concursos públicos.
    Su software, de ínfima calidad, sigue a día de hoy perjudicando a la administración pública y a millones de españoles, de quienes procesa datos fiscales, laborales y sanitarios.
    ¿Cómo es posible?
    En julio de 2019 la multa a INDRA fue rebajada en un 98%. Sólo debería abonar «300 mil euros».
    De nuevo, ¿Cómo es posible?
    Como hacía constar uno de los jueces de este proceso en su voto particular, «es necesaria la connivencia de la administración pública para mantener la estafa desde 2012 hasta 2018».
    En 2019 INDRA es la responsable de la defensa de España ante ataques de países extranjeros: ¿Cómo es posible?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies