La NASA ha anunciado oficialmente la tripulación de la misión Artemis III, una de las piezas fundamentales del programa que busca devolver a la humanidad a la Luna. Entre los nombres seleccionados destaca el del astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA), Luca Parmitano.
Europa refuerza su papel en la vuelta del hombre a la Luna. La NASA ha anunciado la tripulación de Artemis III, que estará liderada por el comandante de la NASA Randy Bresnik y contará además con los astronautas Frank Rubio y Andre Douglas como especialistas de aterrizaje. Bob Hines ha sido designado miembro de la tripulación de reserva y Luca Parmitano como piloto. A partir de ahora, el equipo iniciará un exigente programa de entrenamiento centrado en los sistemas de la nave espacial Orion y en las operaciones de los sistemas de aterrizaje tripulados que serán necesarios para futuras misiones lunares.
Inicialmente estaba previsto que una mujer integrara la tripulación de la misión de vuelta a la Luna, aunque finalmente no ha sido así, además, el planteamiento inicial ha cambiado. En origen Artemis III estaba concebida como la misión que devolvería astronautas a la superficie lunar, la NASA ha redefinido Artemis III como un vuelo de prueba tripulado en órbita terrestre. Su principal objetivo será validar sistemas y procedimientos críticos para las futuras misiones de alunizaje previstas a partir de Artemis IV, incluyendo complejas operaciones de aproximación, encuentro y acoplamiento orbital.
Europa, protagonista dentro de Orion
La participación europea en Artemis III va mucho más allá de la presencia de Parmitano. La ESA suministrará el tercer Módulo de Servicio Europeo, considerado el “corazón” de la nave Orion. Este módulo proporciona energía eléctrica, propulsión, control térmico, aire y agua para los cuatro astronautas a bordo.
Construido por la industria europea bajo la dirección de la ESA, el módulo cuenta con una amplia participación industrial. Su estructura es fabricada por Thales Alenia Space en Turín, mientras que Airbus realiza el ensamblaje final en Bremen. En su desarrollo participan empresas y proveedores de trece Estados miembros de la agencia, entre ellos España.
Los dos primeros módulos impulsaron con éxito Artemis I, la misión no tripulada lanzada en 2022, y Artemis II, primer vuelo tripulado del programa. El tercer ejemplar se encuentra actualmente en fase de pruebas en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde será integrado definitivamente con la cápsula Orion antes del lanzamiento previsto para el próximo año.
Un paso clave hacia el regreso a la Luna
Para el director general de la ESA, Josef Aschbacher, la designación de Parmitano constituye un reconocimiento al papel europeo dentro del programa Artemis. Según destacó, tanto el astronauta italiano como el Módulo de Servicio Europeo representan la contribución esencial de Europa a una iniciativa que busca devolver seres humanos a la Luna y preparar futuras misiones de exploración del espacio profundo.
Por su parte, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, subrayó que Artemis III demostrará el potencial de la cooperación internacional y de las nuevas tecnologías necesarias para extender la presencia humana más allá de la órbita terrestre.
Un veterano del espacio al mando de las operaciones
La elección de Luca Parmitano supone un reconocimiento al papel creciente de Europa en la exploración espacial tripulada. El astronauta italiano acumula 366 días en el espacio durante sus misiones de larga duración Volare y Beyond a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS). Durante ese tiempo participó en cientos de experimentos científicos, realizó seis paseos espaciales que sumaron más de 30 horas de actividad extravehicular y llegó a ejercer como comandante de la estación.
Desde su regreso a la Tierra, Parmitano ha trabajado como enlace de la ESA en el Centro Espacial Johnson de la NASA, en Houston, desempeñando funciones de CapCom y participando en el entrenamiento de astronautas europeos para actividades extravehiculares y operaciones robóticas.
Su experiencia se complementa con una sólida carrera militar. Antes de incorporarse al cuerpo europeo de astronautas, fue piloto de pruebas de la Fuerza Aérea Italiana, donde alcanzó el rango de coronel. Acumula más de 2.000 horas de vuelo y experiencia en más de 40 tipos diferentes de aeronaves, una preparación especialmente valiosa para una misión destinada a poner a prueba sistemas y procedimientos de vuelo avanzados.
“Como piloto de pruebas, esta es verdaderamente una misión de ensueño”, afirmó Parmitano tras conocerse su designación. “Podremos ayudar a probar sistemas y desarrollar procedimientos para que las futuras tripulaciones puedan llegar más lejos y, en última instancia, llevar a la humanidad de vuelta a la Luna”.
Con un astronauta europeo en la cabina de mando y tecnología desarrollada por la industria del continente impulsando la nave Orion, Artemis III se perfila como una de las misiones con mayor protagonismo europeo de toda la historia de la exploración lunar.






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