Los dos satélites, de los que Thales Alenia Space es el contratista principal, volaron al espacio a bordo del lanzador europeo Vega C desde Kourú.
Los dos satélites lanzados son el Sentinel-3C y Earth Explorer FLEX, de los que Thales Alenia Space es contratista principal. El primero forma parte Sentinel-3C forma parte de Copernicus, el programa de vigilancia medioambiental europeo, gestionado por la Comisión Europea, financiado por la Unión Europea y parcialmente por la Agencia Espacial Europea (ESA). Su operación corre a cargo
Sentinel-3C es el tercer satélite de la misión Copernicus Sentinel-3, dedicada a la observación de los océanos y de las superficies terrestres. Los satélites Sentinel-3 incorporan cuatro instrumentos de última generación que proporcionan mediciones esenciales sobre la temperatura, el color y la altura de la superficie oceánica. La misión también suministra datos sobre las superficies terrestres, incluida la vegetación, la temperatura del suelo, la calidad de las aguas continentales (lagos y ríos) y la detección de incendios.
Con una masa en el lanzamiento de aproximadamente 1.140 kg, Sentinel-3C operará en órbita terrestre baja a una altitud de 814 km, con una vida operativa de 7,5 años. Se unirá al satélite Sentinel-3B en órbita y continuará la misión de proporcionar imágenes esenciales para comprender las corrientes oceánicas, los fenómenos climáticos y la salud de los ecosistemas.
Por su parte FLEX (FLuorescence EXplorer) es un satélite de la serie de misiones Earth Explorer de la ESA. Será el primero en medir desde el espacio la fluorescencia de las plantas con un grado tan elevado de precisión sobre amplias extensiones del planeta. Los datos recopilados por FLEX y por su instrumento FLORIS, construido por Leonardo, permitirán profundizar en la comprensión de cómo circula el carbono entre las plantas y la atmósfera, así como de cómo la fotosíntesis influye en los ciclos del carbono y del agua.
“En un contexto de calentamiento global y fenómenos climáticos extremos cada vez más intensos, como olas de calor, sequías, incendios forestales y fuertes vientos, la misión FLEX ayudará a evaluar cómo el cambio climático afecta a la fotosíntesis y, por tanto, a la salud y productividad de las plantas. Las observaciones de FLEX contribuirán a optimizar los modelos climáticos, la agricultura y el seguimiento de la biodiversidad“, afirma Thales Alenia Space en un comunicado.
Con una masa aproximada de 400 kg, FLEX operará en una órbita de 814 kilómetros, volando en tándem con uno de los satélites Sentinel-3. La vida operativa de la misión en órbita será de 3,5 años.
Las observaciones de FLEX se combinarán con las obtenidas por el espectrómetro de imagen de Sentinel-3 para corregir los sesgos atmosféricos y cuantificar con precisión los niveles de fluorescencia en la superficie terrestre. Los sensores ópticos y térmicos de Sentinel-3 proporcionarán a FLEX datos complementarios sobre el entorno de las plantas. La información de ambos satélites mejorará la precisión de las mediciones, ampliará la cobertura temporal de la vegetación y permitirá una mejor interpretación de la fluorescencia en su contexto ambiental.






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