Por cuarto año, la Fundación Aeronáutica Mallorquina ha entregado sus premios anuales durante la celebración de la Noche de la Aviación.
Como ya es tradicional, el castillo de Bellver de Palma de Mallorca fue el escenario donde la Fundación Aeronáutica Mallorquina celebró la Noche de la Aviación, una de las principales citas de la cultura aeronáutica en Mallorca.
Sus Diplomas de Honor al Mérito Aeronáutico, con los que la fundación reconoce públicamente trayectorias, iniciativas y contribuciones relevantes al desarrollo de la aviación, fueron para Balearic Helicopters, el Club de Vuelo de Binissalem, la Asociación Española de Derecho Aeronáutico y Espacial (AEDAE), el comandante Alberto Díaz de la Quintana, el Centro de Formación de Air Europa, el coronel Alberto Sevilla Seguí e Isabel Mendiguchía, directora del aeropuerto de Son Bonet. Además, Martin Picard recibió un reconocimiento especial por su contribución a la promoción de la hidroaviación en España.
Esta jornada volvió a poner de manifiesto la capacidad de la aviación para unir a personas, instituciones y colectivos diferentes en torno a una misma pasión, al tiempo que reivindicó la importancia de la aviación en un territorio como Baleares.
Miguel Buades, presidente de la Fundación Aeronáutica Mallorquina abrió la noche con unas palabras en las que destacó los tres pilares en los que se apoya esta para su actividad: Lo social, la cultura y la educación. Buades también defendió la necesidad de preservar la historia y el patrimonio aeronáutico y subrayó “la importancia de acercar la aviación a los jóvenes y a las aulas para fomentar nuevas vocaciones profesionales”.
Las Placas al Mérito Aeronáutico, destinadas en esta edición a tres ámbitos especialmente significativos. La primera, a la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y con ella a las Oficinas de Meteorología Aeronáutica de los aeropuertos de Baleares, quiere ser un reconocimiento a una labor fundamental para la seguridad de las operaciones aéreas.
La segunda, a Iberia, reconocía la trayectoria de la compañía y su contribución a la historia y proyección internacional de la aviación española.
La tercera placa fue concedida a los instructores de la Academia General del Aire y a los pilotos de la Patrulla Águila, todos ellos a su vez instructores de la primera, en reconocimiento a la formación, preparación y transmisión de valores a las nuevas generaciones de aviadores.
Además de Miguel Buades, intervinieron el teniente general Fernando Torres San José, jefe del Mando de Personal del Ejército del Aire y del Espacio; José Luís Mateo Hernández, consejero de Vivienda, Suelo y Movilidad del Gobierno de las islas Baleares; y Jaime Martínez, alcalde de Palma. Todos ellos destacaron la labor de la Fundación Aérea Mallorquina, acercando y divulgando la aviación entre la sociedad civil.






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