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Ryanair se reduce a la mitad en invierno y cierra tres bases

Ryanair continúa con más recortes para la tmeporsda de invierno.
Ryanair continúa con más recortes para la tmeporsda de invierno.

Ryanair ha anunciado que en su programación de invierno, que comenzará el próximo 28 de octubre cancelará casi la mitad de los vuelos respecto a los que operó en la anterior temporada de invierno, y recortes en muchss bases y cierre temporal de tres de ellas.

Ryanair cancelará entre un 40 y un 60 por ciento de sus vuelos previstos para la temporada de invierno 2020-2021 -respecto a la operación realizada el invierno anterior- en distintas rutas al tiempo que cerrará, durante la temporada, las bases de Cork y Shannon en Irlanda, y Toulouse en Francia.

Junto a este anuncio, y a la vista de las reducciones que ha ido llevando a cabo en meses pasados y las suspensiones de vuelo forzadas por el cierre de fronteras por diferentes gobiernos, Michael O’Leary, consejero delegado del Grupo Ryanair ha manifestado que “tenemos que reducir nuestra previsión de tráfico para todo el año a 38 millones de pasajeros”.

Al cerrar su año fiscal el 31 de marzo de 2020 Ryanair estimaba que el  siguiente, del 1 de abril de 2020 al 31 de marzo de 2021, llegaría a los 162 millones de viajeros transportados, cifra que pronto comenzó a rebajar debido a la paralización de las entregas de los Boeing 737 MAX. Rebajas que se volvieron explosivas con el COVID-19. No obstante, desde Ryanair han señalado que “esta previsión podría ser modificada a la baja si algunos gobiernos de la Unión Europea continúan gestionando mal los servicios aéreos e imponen más restricciones”.

Respecto a las reducciones de vuelos ahora anunciadas, desde Ryanair ha anunciado que estas afectarán principalmente a “gran parte de Europa Central, Reino Unido, Irlanda, Austria, Bélgica y Portugal, y las han justificado en las medidas sanitarias adoptadas por los diferentes gobiernos, que “han provocado que las reservas anticipadas disminuyan ligeramente en octubre, y de manera significativa en noviembre y diciembre”.

Las previsiones operativas de Ryanair para la temporada son mantener hasta el 65 por ciento de su red de rutas de invierno, pero con frecuencias reducidas, y operar los vuelos con una ocupación del 70 por ciento. Esta ocupación es considerada por Ryanair como el mínimo para no entrar en pérdidas según ha declarado Michael O’Leary: “Seguimos modificando nuestra capacidad para adaptarnos a las circunstancias del mercado y las diversas restricciones impuestas por los gobiernos, siempre con el objetivo de mantener un factor de carga del 70 por ciento que nos permita operar lo más cerca posible del punto de equilibrio, minimizando el flujo de caja negativo”.

Además del cierre temporal de las tres bases referidas, Ryanair aplicará importantes recortes operativos en las bases de Bélgica, Alemania, España, Portugal y Austria (sólo Viena, sede de Lauda).

Sobre Viena, como con varias españolas, Ryanair anunció en mayo de 2020 el cierre de la misma y el despido de 300 empleados, si bien al siguiente mes echó marcha atrás después de que pilotos y TCP aprobasen nuevas condiciones laborales.

O’Leary también se ha manifestado sobre esta decisión de recortar aún más la oferta del grupo: “Aunque lamentamos profundamente estos recortes en la programación de invierno, nos hemos visto obligados a llevarlos a cabo por la mala gestión gubernamental de los servicios aéreos. Seguimos centrándonos en mantener un calendario tan amplio como sea posible para mantener nuestros aviones, nuestros pilotos, la actual tripulación de cabina y los empleados, minimizando al mismo tiempo las pérdidas de puestos de trabajo. Es inevitable, dada la escala de estos recortes, que este invierno implementemos más políticas de vacaciones no remuneradas y jornadas compartidas en aquellas bases en las que hemos acordado una reducción en la jornada laboral y la remuneración, una medida que creemos será mejor a corto plazo en lugar de pérdidas masivas de empleos. Lamentablemente, habrá más despidos en esas pequeñas bases de tripulación de cabina, donde todavía no hemos alcanzado un acuerdo sobre el tiempo de trabajo y los recortes salariales, que es la única alternativa. Seguimos gestionando activamente nuestra base de costes para estar preparados cuando llegue el inevitable rebote y recuperación de los vuelos en Europa, una vez que se desarrolle una vacuna eficaz contra el COVID-19. Mientras tanto, seguimos pidiendo a todos los gobiernos de la Unión Europea que adopten de inmediato y, en su totalidad, el sistema de semáforos de la Comisión de la Unión Europea, que permite la viabilidad de los vuelos seguros entre los estados de la Unión Europea a nivel regional (sin restricciones de viaje perjudiciales) para los países y regiones de Europa que puedan demostrar que sus tasas de casos de COVID-19 son inferiores a 50 por cada 100.000 habitantes”.

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