La rápida venta del 14,3% de acciones que los Escribano poseían de Indra, abre la posibilidad de buscar una posible fusión, esta vez sin conflictos de interés. Pone fin a tres años de inestable presencia como accionistas, con sus buenos y malos tiempos, y se pliega a los deseos del ejecutivo.
Javier Escribano pierde su lugar en el consejo de administración. El pasado 1 de abril su hermano, Angel Escribano, dimitía como presidente ejecutivo de Indra debido a la presión institucional, que quería evitar conflictos de interés. La valoración de las acciones de los Escribano se sitúa en torno a los 1.300 millones de Euros. Los hermanos habrían conseguido unas plusvalías de poco más de 900 millones en la operación.
Con ellos se pone fin a una etapa de tres años de presencia de EM&E en Indra. El 15 de mayo de 2023 se notificó una participación del 3,4%, que se elevo al 8% en noviembre de ese mismo año. La participación subió al 14,3% en diciembre de 2024, la más grande a título privado, y solo por detrás de la SEPI, que detentaba el 28%.
La familia Escribano financió su entrada en Indra, y pusieron como garantía las mismas acciones a través de un derivado con JP Morgan. Las acciones pues, estaban pignoradas por la entidad financiera, y estaban muy próximas a vencer. Los Escribano no tenían capital para atender el vencimiento, por lo que se han visto obligados a vender. A pesar de ello la operación ha sido muy ventajosa tanto financieramente, como a nivel de influencia para los Escribano.
Tanto el consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, como los Escribano han señalado en diversas manifestaciones, que están dispuestos a retomar las conversaciones de integración entre las dos compañías. La posibilidad se vuelve ahora más real con la desaparición del conflicto de interés.
La valoración de EM&E será una parte esencial de la negociación. Dados los actuales niveles de endeudamiento de Indra, la compra deberá hacerse en parte con un canje de acciones, los que otorgaría de nuevo una participación importante en la compañía. La venta de 14,3% que tenían hasta ahora los Escribano, aleja la posibilidad de que la nueva participación supere a la de la SEPI, algo que para el gobierno supone una “línea roja”.
Tanto Indra como EM&E dependen del Estado para la mayor parte de sus contratos. Por otra parte, también parece eliminarse cualquier venta a un grupo extranjero. Se contemplaba a la alemana Rheinmetal como posible candidata a comprar una participación en Escribano.






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