Clúster Aeronáuticos Empresas Industria

La industria aeroespacial vasca factura un 28 por ciento menos en 2020

Ana Villate, directora y Carlos Alzola, presidente de Hegan.
Ana Villate, directora y Carlos Alzola, presidente de Hegan.

La Asociación Clúster de Aeronáutica y Espacio Hegan del país Vasco ha celebrado su asamblea general en la cual se presentaron los datos de 2020.

El año 2020 ha sido el año más difícil por el clúster aeroespacial vasco, que no había cesado de crecer en sus 24 años de historia, a pesar de las recesiones y crisis de las últimas décadas”. Es la dura definición del pasado año que ha hecho Hegan sobre los resultados de las empresas que forman este clúster. La facturación global de las empresas asociadas cayó un 28,3 por ciento respecto a 2019 y además hubo una caída del empleo del 9,9 por ciento según se ha informado desde dicho clúster.

El mercado comercial, como es bien sabido, en 2020 tuvo contracciones de más del 90 por ciento en 2020 y hoy en día sigue, de media, un 40 por ciento por debajo de los niveles de 2019. Como resultado de ello, las aerolíneas dejaron de comprar aviones, y en muchos casos de recibirlos “lastrando a todo el sector de producción”. Desde el clúster no han querido dejar de recordar que muchas empresas habían comenzado, justo antes de la pandemia, a realizar fuertes inversiones para acometer los incrementos de producción que les habían pedido los grandes fabricantes. El lado bueno es que “esto es una oportunidad para afrontar cualquier reto a corto plazo ya que, el clúster (las entidades que conforman el sector aeroespacial vasco) cuenta con la reactividad, la flexibilidad y el conocimiento necesarios para hacerlo. A pesar de esta evolución negativa, el sector aeronáutico vasco ha resistido. La crisis no se ha superado todavía, pero la industria ha demostrado su fortaleza y capacidad de adaptación y resiliencia con el objetivo de mantener la supervivencia de las empresas a corto plazo”.

Ante la situación, con una industria comercial bajo mínimos; con algunos sectores, como el espacio, poco afectados; y con nuevas oportunidades en otros que comienzan su andadura, como el de la movilidad aérea urbana sostenible, en Hegan están completando los trabajos de definición de un Plan Estratégico 2021-2024centrado en la recuperación del sector para permitir asegurar la competitividad futura y un crecimiento sostenido de sus empresas asociadas. Ante la gran incertidumbre sobre la recuperación de los mercados, el plan debe ser una herramienta flexible que podamos modificar en base al entorno. El plan es necesario para ser ejecutado en condiciones de mercado reducido, en una nueva época, con retos tecnológicos y regulatorios muy severos”.

Las previsiones de las empresas de Hegan están, como no puede ser de otra forma, en línea con las del sector: “La situación a medio plazo del sector presenta grandes incertidumbres, pero la necesidad de volar volverá. Conectarse, reunirse, conocerse, viajar, aprender, relacionarse, evadirse, trabajar y emprender no puede substituirse por una pantalla; y esta recuperación vendrá acompañada con nuevos aviones más eficientes, limpios, neutros, sostenibles”. Y recuerdan el reciente anuncio de Airbus señalando el incremento en la tasa de producción de la familia A320.

Con todo ello, las 68 empresas que forman parte de la Asociación Cluster de Aeronáutica y Espacio del País Vasco (Hegan), posicionadas prácticamente en toda la cadena de valor aeroespacial, cuentan con 164 instalaciones en todo el mundo: 82 centros en el país Vasco, 57 en el resto de España y 25 en diez países.

Estas 68 empresas tuvieron una facturación agregada de 1.873 millones de euros, el citado 28,3 por ciento menos que en 2019. En los diez años anteriores  la facturación creció un 8,5 por ciento anual de media, destacan desde Hegan.

Dicha facturación se desglosa en aeroestructuras, que supusieron el 48,6 por ciento de la facturación; motores, con el 43,5 por ciento; sistemas y equipos, 4,3 por ciento, y espacio, el 3,6 por ciento.

Las exportaciones, por su parte, se situaron en 1.397 millones de euros, lo que representa el 74,5 por ciento de las ventas totales. Por países de destino, destacan las exportaciones de este periodo a Reino Unido (34 por ciento), EE.UU. (19 por ciento), Alemania (16,5 por ciento) y Francia (13 por ciento).

Como también hemos señalado, consecuencia directa de la caída de la carga de trabajo ha sido la pérdida de 1.507 empleos directos en todo el mundo (el 9,9 por ciento de la fuerza laboral, que en 2019 era de 15.273 trabajadores, y al final de 2020 de 13.766), frente a un crecimiento medio anual del 4,6 por ciento, también en la última década. En el país Vasco, la pérdida de empleos fue algo menor porcentualmente, el 9,4 por ciento, pasando de 5.244 empleados a4.750.

El riesgo de pérdida de personal cualificado sigue constituyendo uno de los principales desafíos de la industria, ya que el conocimiento es clave para conservar y aumentar la competitividad del sector” apuntan desde Hegan.

En lo que respecta a la inversión en I+D, esta  alcanzó los 102 millones de euros en 2020 (de los cuáles, casi el 73 por ciento correspondieron a autofinanciación). Esta inversión en I+D supone el 5,4 por ciento de la facturación de los socios de Hegan. En los últimos diez años, la inversión de estas sumó 1.596 millones de euros, el 8,4 por ciento de la facturación. “Una magnitud considerable que debe permitir continuar con los avances tecnológicos requeridos por esta exigente industria y que se focalizan en la mejora de la eficiencia de las aeronaves y su impacto medioambiental. Las empresas asociadas a Hegan trabajan en los programas Clean Sky de la UE, desarrollando tecnologías aplicadas a aeronaves y motores que han propiciado mejoras climáticas mediante la reducción del peso de estructuras y motores y del consumo de los aviones. Por esta razón, reivindicamos nuesro papel de sector estratégico clave como fuente de creación de riqueza y valor para la sociedad, de empleo de calidad y dinamización de I+D+i, siendo parte de la solución en áreas de descarbonización, electrificación y emisiones cero, como desarrollador y demostrador de tecnologías limpias”.

Sobre los PERTE, los fondos europeos, desde el clúster vasco han indicado que “también deber ser utilizados para garantizar la supervivencia de las PYME y mantener el nivel tecnológico para impulsar el desarrollo de nuevas tecnologías para la aviación del futuro”.

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