Rocket Lab llevará a cabo hasta 18 lanzamientos suborbitales desde Alaska en virtud de un contrato de 266 millones de dólares con el Departamento de Defensa. Se amplían así las capacidades del Pentágono para probar tecnologías hipersónicas y de defensa antimisiles.
El contrato contempla doce lanzamientos con opción a seis más desde el Complejo Espacial del Pacífico-Alaska en la isla Kodiak. El primer lanzamiento de Rocket Lab desde Alaska está previsto para finales de este año. Se espera que los lanzamientos continúen hasta 2028.
Ni el Pentágono ni Rocket Lab identificaron las cargas útiles ni las misiones específicas involucradas. Sin embargo, la compañía ha estado probando una versión modificada de su cohete Electron. Este es capaz de transportar cargas útiles suborbitales de hasta 680 kilos a velocidades superiores a Mach 5. Los vehículos suborbitales no entran en órbita. En cambio, siguen trayectorias de alta velocidad que pueden replicar las condiciones de vuelo de misiles balísticos y armas hipersónicas. Esto permite a las agencias militares probar sensores, interceptores y otros sistemas de defensa.
Otras dos empresas presentaron ofertas para el contrato, según el aviso del Departamento de Defensa, que no las identificó. Rocket Lab afirmó que la adjudicación fortalece su posición en el mercado de lanzamientos militares y proporciona al Pentágono una capacidad de prueba de alta frecuencia para el desarrollo de la defensa antimisiles.
Rocket Lab tiene experiencia en la realización de misiones para el ejército estadounidense. En 2019, lanzó tres satélites de la Fuerza Aérea bajo la Iniciativa de Lanzamiento Rápido y Ágil. Estaba diseñada para demostrar el uso de pequeños cohetes comerciales para cargas útiles militares. En marzo, la compañía anunció un acuerdo independiente de cuatro años con el Pentágono, valorado en hasta 190 millones de dólares. Se trata de realizar hasta 20 vuelos de prueba hipersónicos suborbitales. Ese programa, llevado a cabo con la División Crane del Centro de Guerra de Superficie Naval, tiene como objetivo acelerar el ritmo de las pruebas de vuelo hipersónico, dijo Rocket Lab en ese momento.
Fundada por Peter Beck en Nueva Zelanda en 2006 y con sede actual en Long Beach, California, Rocket Lab lanzó su primera misión orbital desde Nueva Zelanda en 2018. El sitio de Alaska se unirá al complejo de lanzamiento de la compañía en Nueva Zelanda y a dos instalaciones en Virginia, lo que le dará acceso a una gama más amplia de rutas de vuelo y perfiles de misión.






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