GMV, en colaboración con Alén Space, ha desarrollado NavShield para un operador europeo de satélites en órbita terrestre baja y lo ha validado en órbita. El software se cargó en satélites operativos de una constelación LEO comercial a finales de julio.
Esta aplicación embarcada está diseñada para satélites en órbita terrestre baja. Les permite seguir estimando su posición y velocidad cuando las señales de los sistemas globales de navegación por satélite (GNSS) se degradan o no están disponibles.
Los satélites dependen de las señales GNSS para calcular su posición y velocidad. Sin embargo, las interferencias pueden bloquear dichas señales (“jamming”) o engañar al receptor mediante señales falsas (“spoofing”). Sin datos fiables procedentes del receptor, la información de navegación del satélite puede verse comprometida. Esto podría afectar a las operaciones de la carga útil.
NavShield supervisa la integridad y la plausibilidad de la solución GNSS. Permite que el satélite continúe estimando su posición y velocidad incluso cuando dicha solución se degrada o se pierde. El sistema funciona de forma autónoma dentro de la infraestructura existente del satélite y requiere una capacidad de procesamiento y memoria mínima. No exige modificaciones importantes en la arquitectura de la carga útil. Al garantizar la fiabilidad de los datos de navegación, NavShield contribuye a preservar la disponibilidad de la carga útil. Además, mantiene la continuidad de los servicios basados en satélites en zonas afectadas por interferencias.

GMV desarrolló NavShield en su totalidad. Desde el análisis de casos reales de interferencia y la definición de requisitos, hasta el diseño de algoritmos de navegación, el desarrollo del software y su validación en tierra. Durante la fase de validación, el equipo de GMV utilizó datos representativos de satélites en diversas condiciones. Estos abarcaron desde el funcionamiento nominal hasta situaciones de degradación o pérdida total del posicionamiento GNSS. Antes de su despliegue, el software completo de la carga útil, con NavShield integrado, fue validado en el modelo de ingeniería.
Tras su despliegue, NavShield se validó con éxito en órbita. Demostró una precisión de navegación aproximadamente tres veces superior a la requerida para las operaciones de la carga útil. Asimismo, mejora la exactitud de los datos proporcionados por el receptor GNSS al reducir significativamente el ruido en la solución de posicionamiento.
El equipo de GMV en Polonia lideró el proyecto y se encargó del diseño general de la aplicación. Esto abarcó desde el estudio de los eventos de interferencia hasta el desarrollo de los algoritmos de detección y navegación. El equipo de GMV en España colaboró en la validación mediante la determinación precisa de la órbita. Alén Space facilitó la integración con la plataforma satelital. Los datos recopilados durante la campaña servirán de apoyo para la evaluación continua de la solución en diversas condiciones y orientarán su desarrollo ulterior para futuras misiones en órbita terrestre baja.






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