El tráfico de pasajeros en los aeropuertos españoles podrá crecer por encima de las previsiones de Aena en la segunda mitad de 2026 por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Aena ganó en la primera mitad de 2026 1.002 millones de euros, un 12,1 por ciento más que los 893,8 millones que ganó un año antes. En estos seis meses facturó 3.299,6 millones de euros, un 10,1 por ciento más. Dichos ingresos se dividieron en 1.702,1 millones por los denominados aeronáuticos y 991 millones por los comerciales.
En estos seis meses, Aena gastó 916,3 millones de euros en inversiones en mejora de las instalaciones y de la seguridad operacional (principalmente), pero también en la compra del 51 por ciento de la sociedad holding de los aeropuertos de Leeds Bradford y Newcastle por valor de 340 millones de euros.
Los gastos dentro del denominado OPEX (gastos de aprovisionamientos, de personal y otros gastos de explotación), ascendieron a 1.498,8 millones de euros, un 13,6 por ciento más que un año antes. “La evolución de estos gastos refleja el incremento de otros gastos de explotación (+15,3 por ciento) y de los gastos de personal del grupo (+11,8 por ciento)”, han explicado desde Aena.
Además de anunciar estos resultados económicos, desde Aena han señalado que hasta el final de 2026 el número de pasajeros que pasarán por los aeropuertos españoles rondará el 3 por ciento más que en 2025 como consecuencia de la crisis de Ormuz, la guerra entre Estados Unidos e Irán “Antes de la crisis de Ormuz, la evolución del tráfico se situaba en línea con las previsiones de Aena, con tasas de crecimiento inferiores al 3 por ciento, pero se ha producido un desvío temporal de tráfico a España, considerado destino turístico seguro, y también algunas limitaciones en el modo ferroviario están desviando puntualmente pasajeros hacia el transporte aéreo”.
Pese a estas previsiones de crecimiento, desde Aena destacan que la ocupación de los aviones está bajando, al no crecer el número de viajeros en tasas similares a como lo hace la oferta de las aerolíneas. Como ya informó Aena hace dos semanas, por sus aeropuertos españoles, brasileños y británicos, pasaron en estos seis primeros meses de 2026 casi 190 millones de viajeros, cifra que supone un aumento interanual del 3,9 por ciento, mientras que por los españoles lo hicieron 156,25 millones, un 3,7 por ciento más, pero 0,8 puntos porcentuales menos que el crecimiento del mismo período de 2025 frente a 2024.
Aunque de momento, al escribir estas líneas, la asociación de aerolíneas ALA no ha emitido ningún comunicado sobre estos resultados, cuando Aena anunció las cifras operativas del mes de junio y los primeros seis meses de 2026, ya señaló que “Los datos reales vuelven a evidenciar el desfase de las previsiones de Aena, que mantiene una estimación de incremento de apenas el 1,3 por ciento para este año, y confirman una tendencia histórica de infraestimación de la demanda, máxime en el año antesala del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III). Esta tendencia de tráfico al alza, teniendo en cuenta el crecimiento acumulado del 3,7 por ciento hasta junio, y que la oferta programada por las compañías aéreas desde julio hasta octubre, de casi 1,5 millones de asientos, es un 6,5 por ciento superior a los asientos operados en el mismo periodo del año anterior, demuestran que las previsiones de Aena han quedado desfasadas y confirman las proyecciones del sector, también en línea con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). De confirmarse esta tendencia en el resto del año, el tráfico aéreo podría llegar hasta cerca de los 334 millones de pasajeros en 2026, nivel de tráfico que en la proyección que Aena ha incluido en su propuesta de DORA III no se alcanza hasta 2028, constatando un desfase de al menos dos años en sus previsiones”.
También volvían a pedir un ajuste a la baja de las tarifas que Aena cobra a las aerolíneas: “Si exceptuamos los dos años de la pandemia, Aena ha tenido un exceso de retorno regulatorio de 1.300 millones de euros entre 2017 y 2025, que han pagado de más las compañías y los pasajeros al no prever el marco regulatorio ajustes a posteriori. Por ello es muy relevante tener unas proyecciones de tráfico lo más ajustadas posibles a la hora de establecer el DORA III, y de ahí que ALA crea que con una previsión razonable del tráfico en el próximo quinquenio hay margen para bajar las tarifas aeroportuarias incluso con la propuesta de inversiones reguladas de 10.000 millones de euros, como así ha confirmado también la CNMC”.






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