Letara, una empresa derivada de la Universidad de Hokkaido, ha recaudado aproximadamente 2.600 millones de yenes (unos 13,7 millones de euros) para motores de cohete híbridos que utilizan plástico como combustible y que no están clasificados legalmente como explosivos.
La ronda de financiación fué codirigida por Headline Asia, JIC Venture Growth Investments e Incubate Fund. La lista de inversores es inusualmente institucional para una empresa de este tipo. Bancos japoneses, aseguradoras y el grupo de autopartes Toyoda Gosei participaron, junto con las divisiones de capital riesgo de SMBC y Mitsubishi UFJ.
Los motores híbridos mantienen el combustible sólido y el oxidante líquido separados, por lo que el propulsor no se considera explosivo, lo que cambia la forma en que se almacena, transporta y manipula.
La idea tiene décadas de antigüedad y siempre ha tenido el mismo problema. Lograr un encendido estable y un empuje comparable al de los motores convencionales resultó difícil. Letara afirma que su diseño de combustible y su sistema de encendido patentado ahora igualan a los motores de combustible sólido y a los sistemas de bipropelente líquido.

El tamaño es el argumento comercial. La empresa ha miniaturizado los motores hasta convertirlos en unidades del tamaño de la palma de la mano, aptas para pequeños satélites, y este mismo enfoque se puede aplicar a vehículos de lanzamiento.
Letara cuenta con pedidos de fabricantes de cohetes y satélites, así como del gobierno japonés. Está registrada como startup asociada a JAXA, aunque no se han revelado los valores de los contratos.
El siguiente hito es una prueba de encendido en órbita con un socio extranjero. Este es el paso que diferencia a una empresa de propulsión de un simple artículo sobre propulsión.
Europa está más avanzada en esta misma tecnología. La empresa alemana HyImpulse recaudó 45 millones de euros el pasado octubre para un lanzamiento orbital híbrido. Es una de las empresas que compiten en el European Launcher Challenge.
El panorama competitivo es mucho más amplio que el de cualquiera de ellas. Interstellar Technologies en Japón, Galactic Energy en China, InnoSpace en Corea del Sur, Equatorial Space en Singapur y Gilmour Space en Australia están trabajando en sistemas híbridos.
El mercado al que se dirigen aún es pequeño. La propulsión híbrida alcanzó un valor aproximado de 848 millones de dólares en 2024 y se prevé que llegue a los 2.600 millones de dólares en 2032. Esto equivale aproximadamente a un gran contrato de satélites al año distribuido entre seis países.
Lo que ha cambiado es que ahora la idea recibe financiación, en lugar de limitarse a estudiarse. Esta financiación llega en un momento en que la inversión privada europea en el sector espacial ha superado, por primera vez, a la de Estados Unidos.






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