KLM ha anunciado importantes cambios en sus planes de flota y una reducción de plantilla para lograr ahorrar 1.000 millones de euros.
KLM deberá lograr ahorros de hasta 1.000 millones de euros en los próximos años, para lo cual incluye el despido de hasta 5.000 empleados (el 15 por ciento de su plantilla), y una reducción de su flota, dando mayor protagonismo a KLM Cityhooper en sus rutas europeas.
El aumento del precio de combustible y la crisis mundial fueron citadas por Marjan Rintel, la presidenta y consejera delegada de KLM como las principales causas de este ajuste, y sin el cual, señaló, KLM podría tener que cerrar pese a los más de 750 millones ya ahorrados en los últimos años. Según Rintel, este dinero es necesario para invertirlo en aviones, experiencia de los pasajeros y el personal de KLM: “Hacemos esto con una visión clara del futuro: Un futuro en el que KLM siga siendo una gran compañía aérea que conecte a los clientes con el mundo, una empresa en la que la gente quiera trabajar y de la que Holanda pueda sentirse orgullosa”, ha declarado.
También señaló que “las condiciones laborales deben ser más sencillas y competitivas. Seguir por el camino actual no es sostenible”. Según KLM se tratará de evitar los despidos, buscando principalmente bajas voluntarias y no reemplazar bajas como ya se viene haciendo desde hace un tiempo.
La flota de 53 aviones Airbus A321neo (12) y Boeing 737 (41) pasará a estar formada por 20 aviones menos con la retirada de los Boeing 737 y la llegada de 21 nuevos A321neo. En los nuevos planes tampoco están los, al menos, 9 A320neo que se contemplaban hasta ahora.
La flota de su filial KLM Cityhopper, actualmente formada por 59 aviones Embraer E170, E190 y E195-E2, se transformará en una de 50 Embraer E195-E2, el doble de ejemplares de este modelo de los operados actualmente.
Estos cambios de flota supondrán una disminución de casi el 26 por ciento en el número de aeronaves de corto radio, y del 14,4 por ciento en la capacidad de plazas ofertadas.
Otros cambios previstos incluyen “la digitalización y las nuevas tecnologías proporcionarán a los viajeros un mayor control sobre la facturación, el embarque y la modificación de reservas”; externalización de los servicios de handling en plataforma de KLM Cityhopper: “Como especialistas en asistencia en tierra, estos proveedores externos pueden invertir más y a un ritmo más rápido, al tiempo que prestan servicios de forma más eficiente y a un coste menor”;
Y un nuevo centro de control de operaciones en el aeropuerto de Ámsteram-Schiphol que “se mejorará mediante nuevas formas de trabajo, tecnología y una colaboración más estrecha con socios externos. Esto contribuirá a aprovechar mejor el espacio y el equipamiento limitados de Schiphol, mejorando la coordinación de los flujos de pasajeros y equipaje”.






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